“(…) quisiera introducir un elemento más de análisis de la vida cultural por donde los intelectuales públicos y sus audiencias navegan: el concepto de pack o menú ideológico en un sentido ideológico-cultural. En multitud de ocasiones, las identidades colectivas parecen asociadas a packs ideológicos “del tipo pague dos y llévese tres”, tan comunes en los supermercados y otras tiendas. Estos packs reúnen ítems ideológicos de un modo tan aparentemente inamovible como un menú prefijado en un restaurante (…).
“Tales menús o packs ofrecen narrativas unificadas a pesar de la usual falta de conexión lógica interna entre ellas. Por ejemplo, en España, gran parte de la derecha política y cultural suele posicionarse en defensa del catolicismo, el Gobierno centralizado, el neoliberalismo económico, las corridas de toros, Israel frente a Palestina, la energía nuclear, el escepticismo o el negacionismo frente al cambio climático, la prohibición del aborto y la concepción de la izquierda política como la encarnación del mal. Recíprocamente, gran parte de la izquierda política y cultural comparte el paquete ideológico del laicismo, el socialismo, el federalismo, el ecologismo, el aborto libre, la defensa de Palestina frente a Israel, las fronteras abiertas y la percepción de la derecha política como una fuerza homogénea de impureza y maldad. Pero, ¿qué diablos tienen que ver los toros con Israel o la energía nuclear? ¿Y el aborto con Palestina y con los servicios públicos nacionales y políticas migratorias ultralaxas?
“No es de extrañar que, dada la falta de conexión lógica interna entre ítems, estos paquetes o menús ideológicos varíen de modo tan flexible según el paisaje histórico y cultural. Por ejemplo, varios países comunistas solían promover packs ideológicos en los que el aborto, la homosexualidad y el sexo fuera del matrimonio no eran sino desviaciones contaminantes que amenazaban la pureza de la sociedad. Otro ejemplo, esta vez actual: en EEUU los conservadores suelen criticar el centralismo político del Gobierno federal como opresivo y disfuncional. Es decir, justo lo contrario del caso español, donde el centralismo suele estar asociado a la derecha.
“Aparte de su arbitrariedad lógica, lo más interesante es que estos packs ideológicos otorgan un grado apreciable de predictibilidad de la nebulosa ideológica de un individuo concreto una vez que conocemos uno o dos de sus ítems ideológicos. Por ejemplo, si un ciudadano americano está en contra del control de armas, muy probablemente se posicione en contra del aborto, el poder del Gobierno federal, el laicismo, las políticas para paliar el cambio climático y así sucesivamente, a pesar de la falta de conexión lógica entre las pistolas, el aborto y el cambio climático.
“Naturalmente, hablo de tendencias culturales, no de una ley determinista, como si estuviéramos refiriéndonos a la mecánica de Newton. Por desgracia o por fortuna, no contamos con este tipo de leyes en la teoría social. Es por ello que podemos señalar excepciones a la ley fenoménica de los packs ideológicos. A Fernando Savater, por ejemplo, le gustan los toros al mismo tiempo que critica a la Iglesia y los nacionalismos. Félix Ovejero critica a los nacionalismos separatistas y los dogmas de la izquierda cultural dominante sin por ello comulgar con axiomas fundamentales de la derecha cultural más popular. (…) No se extrañen por tanto ustedes si este tipo de intelectuales tienden a brillar socialmente en lo que de convergencia tienen con el pack ideológico de su audiencia. O si cambian de audiencia drásticamente en unos pocos años, aun defendiendo las mismas ideas(…). “¿Por qué se da esta situación? Ciertos ítems del pack ideológico de la izquierda se han reorganizado. Por eso, y como señala agudamente Lino Camprubí [autor del libro Los ingenieros de Franco] en su capítulo sobre Albareda en este mismo libro, muchos de los progres de los noventa son ahora vistos como fachas en la actualidad, pese a no haber cambiado sustancialmente sus discursos. En esta codificación, ciertos ítems cobran más valor que otros. Algunos se convierten en líneas rojas cuyo traspaso se traduce en una caída en desgracia.”
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Los párrafos anteriores están tomados del largo artículo de Javier Pérez Jara titulado José Ortega y Gasset, Salvador de España (págs. 190 y ss.), dentro del libro coordinado por Emilia Landaluce que tiene por título: Heterodoxos. Diez personajes incomodos de la España del siglo XX [Besteiro, Montseny, Carceller, Sanz-Bachiller, Cambó, Ortega, Sánchez-Román, Formica, Albareda y Fernández de la Mora]. Ed. Debate, junio 2025. Todos los autores de los artículos provienen de la “cuadra” del diario El Mundo.
HETERODOXOS
DIEZ PERSONAJES INCÓMODOS DE LA ESPAÑA DEL SIGLO XX
- Varios autores. Coord. LANDALUCE, EMILIA
- EAN: 9788410433915
- ISBN: 978-84-10433-91-5
- Editorial: DEBATE
- Año de la edición: 2025
- Encuadernación: Rústica (tapa blanda)
- Medidas: 152 X 230 mm.
- Páginas: 336
- Materias: ensayo
Pero nos quedan unas últimas preguntas sobre los packs ideológicos, al observar que ─efectivamente─ circulan ampliamente por la esfera político cultural: ¿cómo se crean y quién los crea?, ¿cómo se logra que alcancen tan amplia difusión en las redes sociales y lleguen a penetrar hondamente en la mente (y en el corazón) de los votantes?
Cuando José Luis Rodríguez Zapatero se presentó en el año 2004 a las elecciones a presidente del Gobierno, publicó un artículo (seguramente escrito por un “colaborador”) cuya idea-fuerza era que las elecciones políticas primero de han de ganar en el terreno de las ideas. Entonces, ¿pueden sustituir los packs ideológicos a lo que antes se llamaba el programa político del partido correspondiente, que muy pocos leían y nadie recordaba una vez pasado el acto electoral? Parece que aquí hay un buen trabajo de los hub de los partidos y sus redes sociales. ¿Cómo se relacionan los packs ideológicos con las campañas ad hominem en las que se llega a acusar al candidato contrario del título definitivo de gafe? Permanezcan atentos a la pantalla.
En Resumen: Las Claves de los “Packs Ideológicos”
- El Concepto: Un “pack ideológico” es un conjunto de ideas y posturas (como un menú) que se adoptan en bloque, a pesar de que sus elementos no tengan una conexión lógica entre sí (ej: ¿qué une a la tauromaquia con la política sobre Israel?).
- Su Función: Estos packs ofrecen narrativas simplificadas, refuerzan la identidad de grupo y otorgan un alto grado de predictibilidad sobre las opiniones de una persona.
- Su Arbitrariedad: No son universales ni permanentes. Cambian radicalmente según el país (la derecha en España es centralista, en EE.UU. no) y la época (lo que era “progre” en los 90, hoy puede ser visto como “facha”).
- Las Preguntas Abiertas: El verdadero desafío no es solo identificar estos packs, sino entender las cuestiones clave que plantean para nuestra democracia:
- Creación: ¿Quién diseña y empaqueta estas ideas?
- Difusión: ¿Cómo logran una penetración tan profunda en la sociedad, especialmente a través de las redes?
- Sustitución: ¿Están reemplazando los programas políticos detallados por eslóganes y adhesiones emocionales?

