Preguntas sobre el agua para una encuesta imaginaria

Avant-propos.

Desde los años 90 la política del agua en nuestro país se puede considerar inmersa en una situación de crisis y desorientación. Entre las causas de esta situación se pueden citar, por una parte, el haber realizado la mayor parte de las infraestructuras hidráulicas de aprovechamiento productivo del agua razonablemente viables. De otra parte, la asunción por la sociedad del cuidado ambiental de nuestro entorno, materializado por la Directiva Marco del Agua europea; asunción que arrastra consigo los conceptos de sostenibilidad social y económica.

En esta tesitura de estancamiento de pensamiento y realizaciones, se propone ─como idea de salida─ la realización de una amplia encuesta de participación entre la “opinión informada” (administradores públicos, expertos capacitados de distintas profesiones, mundo académico, partidos políticos, agentes sociales, usuarios de los principales usos productivos, empresas de servicios del sector, conservacionistas, representantes de asociaciones, …) sobre los problemas del agua en nuestro país. Con ello se podrá contar con las líneas en las que podría ─y debería─ orientar la acción política en los próximos años, así como los requerimientos que se harán a los profesionales del sector de cara a su formación. 

Para la primera de las tareas que el anterior planteamiento lleva consigo, la elaboración de una lista de preguntas, se plantea a continuación un primer tanteo, sujeto ─naturalmente─ a todas las adiciones y supresiones que se considere necesario.

¿Cuáles pensamos que serán los principales problemas del agua en España en los próximos 20 años?

  • ¿La construcción de grandes infraestructuras hidráulicas y su financiación?
  • ¿La aplicación estricta de la Directiva Marco del Agua, corrigiendo la mixtificación sufrida en su trasposición a nuestro ordenamiento jurídico con la superposición de los intereses crematísticos de nuestra política del agua tradicional?
  • ¿Simplificar las innecesarias complejidades técnicas y burocráticas en que se ha incurrido respecto al desarrollo de la Directiva Marco del Agua en nuestro país, yendo directamente al cumplimiento de sus objetivos?
  • ¿La consideración del recurso como bien económico y escaso (mercados del agua)?
  • ¿Su consideración como bien patrimonial fuera del comercio?
  • ¿La implantación de una nueva cultura del agua?
  • ¿La erradicación de los grandes trasvases en nuestra legislación, por considerar que son generadores de graves conflictos territoriales, políticos, sociales y ambientales y no son rentables económicamente?
  • ¿El buen gobierno de los recursos hídricos y sus aprovechamientos mediante una gestión sostenible y eficiente en los aspectos ambiental, social y económico?
  • ¿Ordenamiento de usos y aprovechamientos, incluido su registro notarial?
  • ¿Previsión y manejo de sequías, avenidas y otras contingencias, incluyéndolas dentro de la planificación hidrológica ordinaria anticipatoria?
  • ¿Asegurar el abastecimientos urbano, industrial y turístico?
  • ¿Consolidar y ampliar los regadíos?
  • ¿La asunción plena de las funciones administrativas del agua por las Comunidades Autónomas eliminado los Organismos de cuenca?
  • ¿La eliminación de las sociedades estatales de aguas, reasumiendo sus funciones las administraciones públicas, eliminando duplicaciones administrativas y disfunciones técnicas y económicas?
  • ​ ¿La elaboración de una nueva Ley de Bases del Agua simplificando (mucho) y refundiendo la normativa actual?
  • ¿La eliminación de nuestra legislación del Plan Hidrológico Nacional por considerar que corresponde a épocas de predominio de la planificación económica centralizada, hoy denostada?
  • ¿La simplificación, agilización y puesta al día del régimen concesional?
  • ¿El régimen económico-financiero de los recursos hídricos, con cargo directo por el uso del agua y recuperación íntegra de las inversiones y costes en infraestructuras y servicios?
  • ¿La privatización de los abastecimientos públicos o, por el contrario, el refuerzo de su carácter de servicio público?
  • ¿La seguridad de presas y embalses?
  • ¿La calidad de ríos y acuíferos y la depuración de aguas residuales?
  • ¿La gestión de las aguas subterráneas, su integración plena en los órganos de gestión del recurso y la reversión de las situaciones de sobreexplotación, salinización y contaminación de acuíferos?
  • ¿Las innovaciones tecnológicas para la desalación y la reutilización?
  • ¿La corrección de situaciones (como la del Mar Menor de Murcia) de degradación ambiental, declive económico y conflictividad social motivadas por un concepto erróneo de beneficios crematísticos de una agricultura intensiva y especulativa?
  • ¿Mejorar la información y la participación pública, así como los órganos de gestión y participación?
  • ¿La puesta al día de las enseñanzas sobre materias hidráulicas, hidrológicas y sus aspectos ambientales, capacitando a los administradores públicos en las tareas que demanda la sociedad de nuestro tiempo?
  • ¿La institucionalización del concepto de “agua virtual” como guía de actuaciones en el mundo del agua?
  • ¿La reconsideración de los objetivos y prioridades de las actuaciones sobre el agua en España, activando el paso derrengado de la actual política del agua?

Autor:

Bernardo López-Camacho y Camacho

Dr. Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos
Ver todas las entradas de Bernardo López-Camacho y Camacho
Marcar como favorito enlace permanente.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments