Plan General de Obras Públicas de 1940 (PGOP1940). Desarrollo de infraestructuras en la cuenca del Tajo y planteamiento del ATS. Parte 2 de 3. Actuaciones en la cuenca del Tajo

El Plan General de Obras Públicas de 1940 (PGOP1940) realiza una descripción de obras a realizar por cuenca hidrográfica. En el caso de la cuenca del Tajo, en su Memoria inicial, se indica:

Contenido del apartado cuenca del Tajo de la Memoria general del PGOP1940:

El río principal tiene la característica de ir muy profundo respecto a los terrenos colindantes, lo cual ha impedido el desarrollo del riego en los tiempos anteriores, ya que para poder utilizar sus caudales, o se acude a elevaciones, o habría que ir a derivar los caudales muchos kilómetros aguas arriba, con coste de obras verdaderamente extraordinario. En cambio, algunos de sus afluentes de la margen derecha presentan en bastantes sitios facilidad para derivar caudales, y por eso se ha desarrollado en ellos el riego, como sucede en algunas vegas del Henares, Jarama, y principalmente en el Tiétar.

Al recorrerse los ríos para formar el plan de 1902, se incluyeron bastantes obras en esta cuenca, pero los estudios correspondientes no se han hecho en la mayor parte de los casos.

Puede asegurarse que de las cuencas importantes de España, ésta ha sido la menos favorecida por el Estado para la ejecución de obras de riego, pues en la provincia de Cáceres, los pantanos de Armiñán, para regar la pequeña cantidad de 400 hectáreas, y el de la Garguera, para regar 300, son obras particulares, siendo preciso declarar que el Estado no ha construido ninguno, no obstante ser muy necesarios. El Pantano del Burguillo, en el río Alberche, se ha construido para su explotación industrial, y sus caudales se aprovecharán en las proximidades de Talavera. Los pantanos de Santillana, en el Manzanares, y los de Puentes Viejas, del Villar y de la Oliva, en la cabecera del Jarama, son para el abastecimiento de Madrid. Todos ellos tienen finalidades distintas del riego y han sido impulsados por empresas dedicadas a esos fines.

Esta cuenca sólo tiene iniciada la construcción de dos pequeños embalses, que son el del Vado, sobre el río Jarama, con el que se pretende mejorar los riegos de la Acequia del Jarama, y el de Pálmaces, en el río Cañamares, afluente de cabecera del Henares, con el cual se quieren ampliar los regadíos del valle de este río.

Cuando se crearon las Confederaciones en otras cuencas no se constituyó la del Tajo, quizá por creer que no tendría la suficiente razón de existir; pero, no obstante, se intensificaron los estudios y reconocimientos de la cuenca, y hacia el año 1930 se aumentó esta labor, desarrollándose importantes estudios de embalses, como los de Entrepeñas, Gabriel y Galán, del Rosarito, Borbollón y otros más modestos entre los que se encuentran los del Vado y Pálmaces, actualmente en construcción, aunque muy retrasada, pues los dos están en los cimientos.

Tiene el río Tajo en su cabecera un régimen de grandes lluvias y buenos emplazamientos para embalses, con lo cual es relativamente fácil la regulación de su caudal. Aguas arriba del embalse industrial de Bolarque, situado en la confluencia del Tajo y el Guadiela, se presentan dos emplazamientos magníficos para obtener grandes embalses: uno es el de Entrepeñas, en el río Tajo, y otro el de Buendía, en el río Guadiela; en el primero se ha proyectado un embalse de 800 millones de hectómetros cúbicos y en el segundo se está estudiando otro de 600.

Por ahora sólo incluimos en el plan el primero, ya que la explotación industrial y de riego requerirá un largo plazo para su desarrollo; pero una vez que esté avanzada esta obra, se podrá pensar en el desenvolvimiento del de Buendía. En estos dos ríos, Tajo y Guadiela, se ha planteado la ejecución de otros pantanos, de muy poca importancia comparados con los anteriores, como son los de Valdepedro, Campillos, Las Juntas, Balcón de Pilatos y de la Virgen de la Hoz en la cabecera del Tajo, y los de Beteta, Chincha y Portillo de Priego en la cabecera del Guadiela; pero en ellos, el metro cúbico de embalse resulta mucho más caro que en los anteriores, y, además, entre Buendía y Entrepeñas se logrará, seguramente, la regulación de la mayor parte de los caudales circulantes por el Guadiela y el Tajo aguas arriba de Bolarque.

Pasado este lugar, la casi totalidad de las aportaciones las recibe el Tajo por sus afluentes de la margen derecha, pues por la izquierda tiene muy poca cuenca y un régimen de lluvias escasas, y los dos únicos afluentes por esta parte que merecen tenerse en cuenta son el Almonte y el Salor, los cuales, además de escaso caudal, no tienen configuración para pensar en embalses para riego. En cambio, por su parte derecha recibe afluentes muy importantes que aportan los caudales de las sierras de Guadarrama, Gredos y de Gata, como son: el Jarama, que recibe al Henares y al Tajuña; el Guadarrama, el Alberche, el Tiétar y el Alagón.

Respecto a la aplicación de las aportaciones del río principal y de sus afluentes, es decir, en cuanto se refiere a sus futuras zonas de riego, hay una parte referente a los riegos en los afluentes que está perfectamente determinada, pues cada uno tiene sus zonas propias en sus valles, que son suficientes para agotar los caudales regulados por los embalses que se pueden establecer en ellos. El Tiétar y el Alberche tienen zonas de posible riego de enorme extensión, y el primero, que es el afluente más caudaloso, carece de embalses posibles, siendo solamente el de Rosarito, de mediana importancia, la única regulación que puede establecerse en él. En cambio, el río principal admite en su cabecera la regulación de grandes caudales; pero la aplicación al riego resulta difícil por el gran desnivel entre el río y las zonas regables, que exigen la construcción de muchos kilómetros de canal muerto o la elevación a bastante altura de los caudales para poder dominar grandes planicies.

El ingeniero Jefe de la División Hidráulica del Tajo presentó en el año 1934 un informe de oposición a la propuesta del Plan Nacional de Obras Hidráulicas del Sr. Lorenzo Pardo que constituye la primera exposición, siquiera muy ligera, del plan de riegos que puede tener esta cuenca. En los afluentes encuentra zona en sus propios valles para los riegos que pueden permitir desenvolver los caudales regulados en los ríos. En cambio, para la aplicación del caudal regulado en el río principal, no tiene suficiente superficie en los terrenos comprendidos entre el Tajo, el Alberche y el Tiétar, y hace la propuesta de acudir a elevaciones para regar grandes zonas a la derecha e izquierda del Tajo, en el tramo comprendido entre las confluencias del Tajo con el Guadarrama y el Alberche, y otras muy importantes en la margen derecha en los pueblos de Ocaña y Tembleque, con aprovechamiento de 53.000 hectáreas.

De esta manera establece una zona total regable en la cuenca de 350.000 hectáreas, equivalente a un 6 por 100 de la superficie de la cuenca, de las cuales 120.000 hectáreas se regarían con agua elevada, variando la altura de la elevación de 140 a 200 metros.

En cuanto a la calidad de los riegos a establecer, puede decirse que son magníficos en los que se refieren a la provincia de Cáceres, y, sobre todo, los del Tiétar tienen inmejorable calidad, puesto que son idénticos a los actuales de la zona de la Vera, que es parte de lo que se domina el Pantano de Rosarito. Los riegos que se creen a lo largo del Alberche serán también, por el clima y por el terreno, de gran calidad.

Los aprovechamientos hidráulicos del Jarama son ampliaciones de los ya establecidos y tienen la ventaja de la proximidad del mercado de Madrid.

Los riegos a establecer entre el Alberche, Tajo y Tiétar pueden ser de gran rendimiento, y con el embalse de Entrepei1as se deberá atender a ellos, haciéndose entonces una transformación enorme en esta región. Sólo diremos que la superficie de posible transformación la supone el Ingeniero Jefe, en su informe, capaz de alcanzar a 160.000 hectáreas; es decir, más que las que actualmente tiene la provincia de Valencia, y aunque no lleguen a ser tan espléndidos como en ésta, por lo menos sirven de indicación a la magnitud del problema que se puede plantear en la zona norte de Talavera.

En cuanto a los regadíos a establecer mediante elevaciones, se ha disentido mucho acerca de su coste enorme, y con respecto a la calidad de los rendimientos, por la altitud de los terrenos. Es éste un problema que está en sus balbuceos y que requiere algún tiempo para hacer los estudios indispensables que sirvan para preparar el estudio económico y social que debe preceder a estas propuestas.

Además de todo lo dicho, debemos tener presente que el estudio del régimen hidráulico del Tajo marcha bien desde hace muy pocos años, pues las estaciones de aforos no han funcionado en cantidad suficiente hasta el último quinquenio; y por esto se necesita aún más de otro quinquenio para poder fijar con aproximación conveniente las disponibilidades hidráulicas de esta cuenca.

Fundándonos en lo anteriormente expuesto, hemos formulado una propuesta de trabajos y estudios apoyándonos en el conocimiento de la parte del problema de la cuenca que aparece por ahora más claro, y, en su virtud, hemos propuesto el siguiente programa de trabajos:

Continuar con toda rapidez el Canal del Alberche para regar seguidamente, ya que se tienen los caudales embalsados en el pantano del Burguillo.

Seguir con ritmo normal los pantanos, actualmente en construcción, del Vado y de Pálmaces, para mejorar y ampliar modestamente los regadíos del Jarama y del Henares. Iniciar rápidamente las obras de los pantanos de Rosarito y Borbollón, con sus canales y acequias, al objeto de resolver el problema social a base de estos riegos, de inmejorable calidad. Iniciar desde el primer momento la presa de Entrepeñas, que constituirá una fuente d enorme energía eléctrica y la base de la transformación en riego de los grandes llanos al norte de Talavera de la Reina.

Al mismo tiempo debe estudiarse el desarrollo de la zona de riegos que se puede obtener de Entrepeñas, hasta ahora no iniciada, pero de apreciable necesidad. En el Pantano de Gabriel y Galán, aunque tiene estudiado el embalse, no ocurre lo mismo con su zona de riego, y por esto aconsejamos que se resuelva el trazado de estos canales y su zona dominada.

Con arreglo a este análisis, hacemos en el presente plan la siguiente propuesta y clasificación:

PRIMER GRUPO:
Canal del Alberche y sus redes de acequias.
SEGUNDO GRUPO:
Pantano de Pálmaces y sus canales y acequias.
Pantano del Vado.
Rehabilitación de la Acequia del Jarama y sus redes de distribución.
TERCER GRUPO:
Presa de Entrepeñas.
Pantano del Rosarito y sus canales y acequias.
Pantano del Borbollón y sus canales y acequias.
CUARTO GRUPO:
Pantano de Gabriel y Galán y sus canales y acequias.
Zona regable de Entrepeñas.

Posteriormente, el PGOP1940 realiza las siguientes consideraciones sobre la cuenca del Tajo en su Memoria General Adicional:

Consideraciones sobre la cuenca del Tajo de la Memoria general adicional del PGOP1940:

Aunque al redactarse el Plan de Obras Hidráulicas, que forma parte del Plan de Obras Públicas aprobado por Ley de 11 de abril de 1939, se incluyeron en él las obras hidráulicas de la cuenca del Tajo, se ha considerado conveniente hacer un adicional al plan de obras de esta cuenca, con objeto de incluir en él las obras de regulación y mejora del río Manzanares, que interesan directamente a Madrid.

Este plan, que estudian los Servicios Hidráulicos del Tajo, tiene por objeto aumentar el caudal del Manzanares, en forma tal, que permitirá, ante todo, mejorar las condiciones sanitarias de todas las localidades situadas a lo largo del Manzanares, desde Madrid hasta el río Jarama, y de las situadas en este río hasta su encuentro con el Tajo, las cuales son hoy muy lamentables, a causa que, en algunas épocas, las aguas residuarias de Madrid son triple del caudal que lleva el Manzanares, y como se mezclan directamente se produce una situación tal que hace imposible habitar en las proximidades del río, y, además, sus efectos se notable manera extraordinaria en la zona regable de la Real Acequia del Jarama.

Aunque por el Ayuntamiento de Madrid se construye una estación depuradora de aguas negras, es para tratar un caudal de 2 metros cúbicos por segundo, cuando el caudal de aguas residuarias de Madrid alcanza en algunos momentos hasta 4 metros cúbicos por segundo, y si bien con ella las condiciones sanitarias mejorarán extraordinariamente, con la regulación de un mayor caudal del Manzanares desaparecerán por completo los peligros de estas aguas, y en segundo lugar se mejorará enormemente la cantidad y calidad de las aguas destinadas a los riegos en la Real Acequia del Jarama.

La parte de estas obras, que incluimos en este plan, comprende:

  • Un pantano en el Manzanares situado en El Pardo.
  • Construcción de cinco presas de alzas móviles en el trozo que hoy tiene encauzado el Manzanares.
  • Encauzamiento del trozo segundo, con dos presas de alzas móviles y del trozo tercero.

El conjunto de estas obras se le supone un coste de 26 millones de pesatas, y se llevan al cuarto grupo para que se terminen de desarrollar sus estudios.

En esta Memoria General Adicional se realizan las siguientes consideraciones sobre las obras de riego en la cuenca del Tajo:

Estudio de las obras de riego cuenca del Tajo contenido en la Memoria general adicional del PGOP1940:

Tiene esta cuenca una extensión de 56.749 kilómetros cuadrados. Por causas que no hemos de analizar en este momento, es, junto al Guadiana, la región española más retrasada en el desarrollo de los riegos, hasta el extremo de que no tiene ninguna obra en condiciones de clasificarse en lo que hemos considerado, para las demás cuencas, como el primer grupo, pues no tiene ninguna en ejecución avanzada que permita aplicarla al riego inmediatamente.

(…) [Realiza una descripción del Canal del Alberche, Pantano de Pálmaces y Pantano del Vado]

Estas son las únicas obras para el riego que tiene en ejecución la División Hidráulica del Tajo, que, como se ve, no pueden ser menores en número para un servicio de la importancia que tiene esta cuenca. Esto es debido a la falta de estudios hechos por los Servicios Técnicos en los momentos en que el Estado empezó a conceder créditos importantes a los Servicios Hidráulicos.

A partir de esa época se han iniciado los estudios de algunas obras interesantes, como son las del Pantano del Rosarito, el de Borbollón, de Gabriel y Galán, de Entrepeñas y algunos otros de menor importancia.

Pantano de Entrepeñas

De dichos estudios, el referente a este pantano tiene gran importancia, pues es el principal para regulación de la cabecera del Tajo. Tiene este pantano su emplazamiento en el río Tajo, unos 2 kilómetros aguas arriba de Sacedón (Guadalajara). La capacidad del embalse es de unos 800 millones de metros cúbicos; es decir, uno de los más importantes de España.

El proyecto estaba presentado, al iniciarse el Glorioso Alzamiento, en el Ministerio de Obras Públicas para su aprobación. Su presupuesto se eleva a 40 millones de pesetas.

Con este embalse se regula la mayor parte del caudal circulante del río por el emplazamiento de la presa, y mientras no esté construido este pantano, no hay que pensar en ningún otro de cabecera. El caudal anual regulado por este pantano es muy superior al del Cijara, y su capacidad de riego es superior a las 100.000 hectáreas.

La principal zona de riego la tiene situada entre los ríos Alberche y Tiétar; pero no se han estudiado sus canales y acequias ni se ha hecho el estudio agronómico indispensable para definir la zona.

Por su importancia de regulador y por la mejora de la energía que a lo largo del Tajo ha de producir, se hace indispensable iniciar esta obra con toda urgencia e ir desenvolviendo mientras tanto sus planes de aplicación tanto al riego como a la obtención de energía. (…) [Continúa con la descripción de las obras de los pantanos de Rosarito, Borbollón y de Gabriel y Galán, e incluye unos cuadros y gráficas sobre las valoraciones económicas y las superficies de riego]

Termina el tomo II del PGOP1940 con una escueta «Nota final», en el que se aumentan la prioridad de determinadas obras. En el caso de la cuenca del Tajo se incluye la construcción de Entrepeñas y Buendía.

Nota Final del PGOP1940

Relación de obras incluidas en el cuarto grupo, que pasarán al primero tan pronto como estén hechos sus estudios

Cuenca del Júcar

Pantano de Alarcón.
Real Acequia del Júcar

Cuenca del Segura

Pantano de Camarillas.
Pantano del Cenajo.

Cuenca del Tajo

Regulación y mejora del río Manzanares.
Pantano de Buendía.
Pantano de Entrepeñas.
Pantano de Balcón de Pilatos.
Obras Hidroeléctricas y de Navegación.

Cuenca del Ebro

Obras Hidroeléctricas y de Navegación.

Como se puede leer en estos textos, la finalidad inicial de Entrepeñas y Buendía en el PGOP1940 fue regular una gran zona regable de unas 160 000 ha en la margen derecha del Tajo, entre los ríos Alberche y Tiétar.

En la Figura 1 se reproduce el Plan de obras para la cuenca del Tajo, copiado de (Jiménez Aparicio, 1947), señalándose en rojo el Canal de la Ventosilla y los regadíos entre el Tiétar, Tajo y Alberche, que se regularían desde Entrepeñas y Buendía. El Canal de la Ventosilla estaba previsto que saliera del Tajo a unos 25 km aguas abajo de Toledo, con una capacidad de 80 m³7s, a la que se sumarían 20 m³/s al cruzar el Alberche:

Figura 1. Plan de obras de la cuenca del Tajo, incluido en el artículo Los pantanos de Entrepeñas y Buendía, y su túnel de enlace (Jiménez Aparicio, 1947). Sobre el original se ha añadido, en rojo, rótulos indicando la ubicación del Canal de la Ventosilla y los regadíos previstos entre el Tiétar, Tajo y Alberche, regulados desde Entrepeñas y Buendía

En la Figura 2 se muestra un detalle de la zona correspondiente al Canal de la Ventosilla del Plano de obras para la cuenca del Tajo recogido en la Memoria correspondiente a los años 1939-1945 (Delegación de los Servicios Hidráulicos del Tajo, 1946):

Figura 2. Detalle, centrado en el Canal de la Ventosilla del Plano de obras para la cuenca del Tajo recogido en la Memoria correspondiente a los años 1939-1945 (Delegación de los Servicios Hidráulicos del Tajo, 1946)

Complementando a estas imágenes, se reproducen (Figura 3 y Figura 4) dos planos copiados del Anejo V del Aprovechamiento conjunto de los recursos hidráulicos del centro y sureste de España. Complejo Tajo-Segura (Martín Mendiluce & Pliego Gutiérrez, 1967), en las se muestran los planos del proyecto del Canal de la Ventosilla y de la zona regable prevista.

Figura 3. Plano del Canal de la Ventosilla. Copiado del Anejo V del Aprovechamiento conjunto de los recursos hidráulicos del centro y sureste de España. Complejo Tajo-Segura (Martín Mendiluce & Pliego Gutiérrez, 1967)
Figura 4. Esquema primitivo de los riegos Tajo-Alberche-Tiétar. Copiado del Anejo V del Aprovechamiento conjunto de los recursos hidráulicos del centro y sureste de España. Complejo Tajo-Segura (Martín Mendiluce & Pliego Gutiérrez, 1967)

Para ayudar a comprender la importancia que tenía en los años 40 este desarrollo de regadío, se reproduce un extracto de la Memoria correspondiente a los años 1939‑1945 (Delegación de los Servicios Hidráulicos del Tajo, 1946), encajado en la descripción del desarrollo de las obras del Canal Bajo del Alberche:

II.- CANAL BAJO DEL ALBERCHE de la Memoria correspondiente a los años 1939-1945 (Delegación de los Servicios Hidráulicos del Tajo, 1946)

El Canal Bajo del Alberche tiene su presa de derivación en Cazalegas y se desarrolla por la margen derecha del Alberche, con una longitud total de 32 kilómetros, dominando una zona regable de 10 000 hectáreas.

(…)

Este Canal Bajo del Alberche está íntimamente relacionado por un lado con el denominado Canal Alto del Alberche, que se desarrolla por la margen izquierda del Alberche, desde una pera de derivación, análoga a la descrita en el Canal Bajo, situada en las inmediaciones del Puente de Escalona y que regará una zona dominada de 38 000 hectáreas, y también con el Canal de la Ventosilla, que conducirá los caudales regulados por los grandes pantanos en construcción de Entrepeñas y Buendía, con el Pantano de Bolarque como contraembalse, y al cual verterá el caudal del Canal Alto del Alberche, en Cazalegas, constituyendo desde ese punto un canal único, que, después de cruzar el Alberche por Cazalegas, por un sifón apoyado sobre las pilas del vertedero de la presa de su Canal Bajo, se desarrollará por la margen derecha del Alberche y del Tajo, pasando cerca del pueblo de Gamonal para pasar cerca del pueblo de Calera e ir a desaguar al río Tiétar.

Este Canal de la Ventosilla, que permitirá la puesta en riego de una zona de 160 000 hectáreas, comprendidas entre los ríos Alberche, Tajo y Tiétar, tendrá una longitud de 180 kilómetros, con una capacidad en su origen, la finca de la Ventosilla, que le da nombre, en término de la Puebla de Montalbán (Toledo), de 75 metros cúbicos, estimándose el coste de este canal en unos 500 millones de pesetas.

Datos éstos que dan a conocer la grandiosa importancia de que, en orden a la economía nacional, adolece el conjunto de estos tres canales, que constituyen, en unión de los pantanos antes mencionados, el sistema de obras hidráulicas de mayor importancia no sólo de la cuenca del Tajo, sino nacional.

De este Canal de la Ventosilla, están presentados los proyectos de sus edificios auxiliares, preas de derivación y sus dos primeros trozos, cuyos presupuestos de contrata, en su totalidad, suman la cantidad de 44 927 438,68 pesetas.

En breve serán enviados sucesivamente a su aprobación los proyectos de los trozos 3º al 8º que totalizan la primera sección del canal, de las tres que lo integran, con una longitud de 58 kilómetros.

En relación con la importancia del Canal de la Ventosilla, el Canal Bajo del Alberche constituirá en su día un canal derivado del mismo.

Del Canal Alto del Alberche, cuya longitud es de 45 kilómetros, con capacidad en su origen de 24,5 metros cúbicos por segundo, están redactados para ser remitidos a su aprobación los proyectos de edificios y pistas de acceso, presa de derivación y tramo de toma del canal, trozo 1º y trozo 2º del canal, cuyos presupuestos suman la cantidad de 29 149 289,91 pesetas.

Es de esperar que este sistema de obras, de cuya magnitud y transcendencia es claro exponente el conjunto de datos que expuestos quedan, habrá de ser en plazo corto realizadas, dados los enormes beneficios que con las mismas han de ser obtenidos dentro del ámbito de las zonas afectadas, como por los beneficios de carácter estatal que han de proporcionar en relación con el incremento de riqueza que han de producir.

(…)

Esta descripción, realizada en 1946 refleja la importancia y las esperanzas puestas en el desarrollo de la zona regable del Canal de la Ventosilla, y de la importancia de Entrepeñas y Buendía para su regulación. Con carácter más general, también se mencionan en el contexto de las consideraciones generales de la referida memoria:

CONSIDERACIONES GENERALES de la Memoria correspondiente a los años 1939-1945 (Delegación de los Servicios Hidráulicos del Tajo, 1946)

(…) Se acompaña a esta Memoria el plano de la Cuenca del Tajo, en el que se han hecho figurar los pantanos en uso de ejecución, con sus zonas regables, y los canales que respectivamente dominan, entre los que figuran el de la Ventosilla, el que, en unión con los pantanos de cabecera, de Entrepeñas y Buendía, reguladores de los caudales que por él han de circular, constituye el sistema de mayor importancia de la Cuenca del Tajo, por la transformación que el mismo ha de operar en la vasta y rica zona agrícola por él dominada, y su transcendencia en orden a la economía nacional en esta cuenca; como también por la producción de energía eléctrica a obtener en los saltos a pie de presa de los dos mencionados pantanos, y el incremento que se ha de obtener en las centrales situadas aguas abajo de los mismos, al quedar beneficiosamente regulados los caudales utilizados en sus respectivos saltos.

Toda la labor realizada en el periodo de tiempo que comprende esta Memoria ha sido continuamente entorpecida por las dificultades habidas en los suministros de todas clases, principalmente del material cemento, y víveres para el racionamiento de la población obrera de cada pantano en construcción.

Sin estos entorpecimientos, se encontrarían casi terminadas las obras del Pantano de El Vado, y en periodo de avance y normal desarrollo las de los grandes Pantanos de Entrepeñas y Buendía, cuya trascendencia, en unión del Canal de la Ventosilla, hemos ya hecho resaltar en orden a los grandes planes de riego y de obtención de energía eléctrica en la Cuenca del Tajo.

Es de esperar que todas las dificultades habidas y presentes vayan desapareciendo, en virtud de las recientes y acertadas disposiciones promulgadas con la finalidad de propulsar, facilitando los elementos necesarios, las obras de los embalses declarados de interés nacional, y de cuya condición adolecen los en curso de ejecución en la Cuenca del Tajo.

Como exponente de la importancia y trascendencia que la terminación de todas estas obras representa para la economía nacional en relación con nuestra cuenca, hemos de figurar los siguientes datos:

  • La capacidad total de embalse de todos los pantanos en construcción es de 2 706 448 068 m³.
  • La producción de energía eléctrica en los saltos de pie de presa es de 267 987 000 kWh anuales.
  • La superficie a regar con los caudales regulados es de 237 155 hectáreas.

El incremento de riqueza y bienestar social que supone el conjunto de estos tres factores puede quedar logrado en un plazo de doce años, si el Canal de la Ventosilla fuera prontamente comenzado, como asimismo los canales correspondientes a los Pantanos de Rosarito, Borbollón y Gabriel y Galán, de los cuales se encuentran redactados y en curso de redacción los primeros trozos de cada uno de ellos; pudiendo quedar terminadas las obras de los pantanos, escalonadamente, en un plazo de seis años, con sus respectivos saltos de pie de presa, siempre que todas estas obras sean dotadas, repetimos, debidamente para su normal e intensivo desarrollo.

Firmado por el Ingeniero Jede de Obras, José Calvín Redondo, en Madrid el 20 de marzo de 1946.

Bibliografía

Delegación de los Servicios Hidráulicos del Tajo, 1946. Memoria correspondiente a los años 1939-1945, Madrid: Delegación de los Servicios Hidráulicos del Tajo.

Jiménez Aparicio, B., 1947. Los pantanos de Entrepeñas y Buendía, y su túnel de enlace. Revista de Obras Públicas, Issue 95, tomo I (2782, 2783 y 2784), pp. 57-67; 107-121; y 147-160.

Martín Mendiluce, J. M. & Pliego Gutiérrez, J. M., 1967. Aprovechamiento conjunto de los recursos hidráulicos del centro y sureste de España. Complejo Tajo-Segura. 1 ed. Madrid: Ministerio de Obras Públicas. Dirección General de Obras Hidráulicas.

Mercado Blanco, J., Moya Benito, M. J. & Herrera Casado, A., 2003. Historia de Sacedón: patrimonio y costumbres. 1 ed. Guadalajara: AACHE.

Peña Boeuf, A., 1940. Plan General de Obras Públicas, Madrid: Ministerio de Obras Públicas.
Disponible en: www.chsegura.es/static/mediateca/Plan-General-de-Obras-Hidraulicas-Tomo-II-Obras-Hidraulicas.pdf

Autor:

Antonio de Lucas Sepúlveda

Doctor por la Universidad de Alcalá e Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos (UPM).
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