Reacción en Toledo a la propuesta del ATS

Respecto a la provincia de Toledo, la contestación principal al Trasvase vino desde la Diputación provincial de Toledo, reflejándose incluso en un extenso reportaje en la revista Provincia (Excma. Diputación Provincial de Toledo, 1967) en septiembre de 1967. Es de destacar que una revista editada por un organismo público muestre abiertamente las críticas a un proyecto impulsado por instancias jerárquicamente superiores; extraño en los tiempos de Dictadura, pero también lo sería en los actuales. El director de la revista en ese momento, Luis Moreno Nieto, escribió años más tarde el libro Toledo y el Trasvase Tajo-Segura (Moreno Nieto, 1978), una extensa y detallada crónica de las reacciones en la provincia de Toledo entre 1967 y el inicio de 1978. Encomiable y llena de matices. Se copian a continuación fragmentos del prólogo, escrito por el propio autor, que describen las motivaciones de la obra, su alcance y, en general, el ambiente:

Extractos del Prólogo de Toledo y el Trasvase Tajo-Segura (Moreno Nieto, 1978)

(…) El trabajo de síntesis que el cronista ha realizado para poder ofrecer estas páginas al lector no ha sido fácil, porque fueron centenares de artículos, informes y folletos. Publicados en España y fuera de España los que tuvo que consultar, enjuiciar y resumir. Más difícil aún resultó para el autor desprenderse en lo posible de su condición de toledano de corazón para ofrecer una versión lo más objetiva posible de todo lo ocurrido, como corresponde a su quehacer de cronista.

¿Y para qué?, podrá preguntarse el lector, ¿para qué escribir un libro sobre tema tan manoseado, tan traído y llevado a lo largo y a lo ancho de los dos últimos lustros si la cosa ya no tiene remedio porque el trasvase Tajo-Segura es un hecho irreversible?

Al autor se le ocurre apuntar dos razones, sólo dos ─hay más─ que justifican la publicación de las páginas que siguen. Se han escrito simplemente para que los toledanos de hoy y de mañana puedan forjar su propio criterio con los elementos de juicio que les ofrecemos y para que quede un testimonio perdurable ─los artículos de los periódicos pasan, el libro permanece─ de lo que Toledo hizo, de lo que luchó y sigue luchando en esta batalla que ha perdido en gran parte irremisiblemente, aunque logrando unas minúsculas compensaciones, unas reservas y unas promesas que en términos militares podríamos calificar de «retirada ordenada». Una retirada honrosa, si se quiere, pero, al fin, retirada, antes de la cual algunos combatieron bravamente y otros hacían que luchaban, con las armas en la mano, pero sin disparar. De todos los episodios de esta batalla dialéctica ─política más bien─ podrá enterarse el lector si tiene la paciencia de hojear las páginas que siguen, aunque tendrá que vencer una fuerte tentación si quiere dar cima a la fatigosa tarea de leerlas: la de abandonar en los primeros asaltos, es decir, en las primeras páginas, ante la reiteración de argumentos, razones y actitudes que aquí se relatan, muy semejantes, iguales casi, que se van sucediendo encadenadas y sostenidas por distintas personas y entidades a lo largo del libro. Es como dar vueltas a la noria para sacar siempre la misma agua, espectáculo que el autor presume y casi certifica no grato para contemplar durante mucho tiempo. Pero este no es un libro de entretenimiento, sino de acopio documental relativamente ordenado de todo lo más importante que ha ocurrido en Toledo en relación con el trasvase Tajo-Segura durante la última década. Por eso el autor se siente obligado a pedir perdón al lector antes de que se decida a hojear estas páginas, algunas de las cuales podrán llegar a ser interesantes, pero nunca amenas.

Hay que decir, porque es verdad y porque el cronista que no se atreve a decirlo debe marcharse con la música a otra parte, que los organismos representativos de Toledo, las entidades oficiales y sindicales y quienes las regían se opusieron en cuanto pudieron al trasvase (…)

Pero cuando comienzan a tomar cuerpo en Toledo las inquietudes en torno al trasvase es en los primeros días del año 1965. El 19 de febrero de 1965, con motivo del I Congreso Económico Sindical Interprovincial del Sudeste, se reavivó la cuestión.

En los últimos meses de 1966 cundió la impresión general sobre rumores oficiosos de que los antiguos proyectos iban a ser o estaban siendo estudiados para, actualizados, ser llevados en un futuro más o menos próximo a la realidad.

En el Diario «Arriba», del día 10 de noviembre de 1966, se hablaba de la inquietud existente en la provincia de Toledo por los nuevos rumores del trasvase en un artículo en el que también se decía que el proyecto Lorenzo Pardo debería ser sometido a nuevo estudio ante la posibilidad de que los cálculos que se hicieran en el año 1933 ya no presentasen las mismas realidades hoy día.

El mismo diario publicaba el 27 de noviembre otro artículo en el que se hacía referencia a una carta enviada al Gobernador Civil de Toledo por el Ministro de Obras Públicas, en la que se decía que «las aguas del Tajo, por el momento, no entraban en el campo de acción del estudio que se está realizando».

Otros periódicos se venían haciendo eco, por entonces de este asunto, la mayoría de los cuales se mostraban más o menos partidarios de la realización, especialmente en los diarios «Arriba», «Ya» y «Pueblo», en los que aparecieron diversos artículos, así como en el semanario económico «Desarrollo». De tales artículos se desprendía una diferencia de criterios en cuanto al caudal de aguas que han de ir a la cuenca del Segura, pues mientras que «Arriba», aludiendo al Director General de Obras Hidráulicas, se refería a un trasvase de 300 millones de metros cúbicos por año, «Desarrollo» se refirió a 1.000 millones, al hacerse eco de unas declaraciones del Ministro de Obras Públicas, lo que llegó a asombrar a los mismos posibles beneficiarios, según comentarios de Murcia. Una advertencia, más bien una reflexión final, destinada a quienes quieran ver en estas páginas un libro polémico, de defensa o de disculpa, de unos contra otros. No hay nada de eso en este libro aunque lo parezca, y lo tiene que parecer, porque las opiniones se entrecruzan y oponen muchas veces. En el fondo todos los hombres que han intervenido en este asunto del trasvase Tajo‑Segura, de un modo o de otro, a favor o en contra, lo hicieron noblemente, de acuerdo con su pensamiento, con sus conocimientos técnicos, con el dictado de su conciencia. Así al menos lo cree el autor (…)

Lo que se narra en los primeros capítulos, dedicados a los años 1967, 1968 y 1969 es principalmente la reacción desde la Diputación de Toledo, con el Gobernador Civil al frente, al proyecto. Una oposición enmarcada siempre en el mantenimiento de las formas y respeto de la jerarquía. Por otra parte, también se menciona actividad del Consejo Económico Sindical Provincial, encaminada principalmente a apaciguar y a intermediar con el Ministerio, en un papel de negociador en el que la decisión principal, el Trasvase, no se tocaba. Metafóricamente, el Trasvase era una medicina amarga que inexorablemente tenía que tragar Toledo, pero se buscaron formas de endulzarla; una medicina amarga que no curaba ninguna enfermedad, sino que la provocaba.

Los temores expresados por las autoridades de la provincia de Toledo se centraban en desarrollar los regadíos de la provincia, para lo que tuvieron diversas promesas. La principal era que el ATS no les iba afectar, pues en el futuro podrían disponer los retornos de Madrid ─de los que se esperaba un fuerte crecimiento─ convenientemente depurados, junto con unas obras de regulación indeterminadas de estos caudales, que les supondría en el futuro tener un volumen incluso superior al que pudieran tener con el agua trasvasada del Tajo.

Bibliografía

Excma. Diputación Provincial de Toledo, 1967. El trasvase de las aguas del Tajo a la cuenca del Segura. Provincia. De la Excma. Diputación Provincial de Toledo, 59(Septiembre de 1967), pp. 5-37.
Disponible en: www.diputoledo.es/archivos/archivo/revistas/1967-59.pdf

Moreno Nieto, L., 1978. Toledo y el Trasvase Tajo-Segura. marzo de 1978 ed. Toledo: Publicaciones de la excelentísima Diputación Provincial de Toledo.

Autor:

Antonio de Lucas Sepúlveda

Doctor por la Universidad de Alcalá e Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos (UPM).
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