Desarrollo de las obras. Llegada de aguas al Segura

Como se ha visto en entradas anteriores, los pasos realizados entre 1967 y 1969 relativos al ATS fueron fulgurantes. En 1969 ya estaban en marcha las obras, con previsión de terminarlas en 1972. En los primeros años las obras avanzaban rápido. En “1971 se especuló que, en el plazo de tres años, podría iniciarse un trasvase desde el Ebro” (Pérez Crespo, 2009).

No obstante, el trámite administrativo iba más lento, y es el 1 de diciembre de 1971 cuando se publica en el BOE la Orden por la que se aprueba el expediente de información pública y definitivamente el anteproyecto general de las obras principales de conducción y regulación en el Sureste de los recursos hidráulicos del aprovecha­mien­to conjunto Tajo-Segura, primera fase. Es curioso que la aprobación definitiva se realice después de la adjudicación de las obras, con estas ya avanzadas en muchos tramos ─contratos─.

Sin embargo, este ritmo triunfal de las obras se vio quebrado en el Túnel del Talave[1], de 32 km y gran complejidad, posiblemente no vista antes en España. Las obras del túnel se adjudicaron en abril de 1969, empezándose con buen ritmo. La dificultad de los trabajos era grande, debiéndose ampliar la exploración geológica sobre la marcha de los trabajos. En julio de 1971 comienzan los problemas, que se repitieron en varios puntos, generalmente relacionados con la intercepción de acuíferos y la aparición de terrenos no previstos.

A continuación, se muestra un corte geológico del túnel:

Corte geológico del túnel del Talave. Ampliación de la zona entre pozos 2 y 3. Fuente: (Centro de Estudios Hidrográficos, s.f.)

A la escala en la que está reproducido, se aprecia poco en su vista general[2], por lo que se ha ampliado la zona comprendida entre los pozos 2 y 3, junto con la leyenda del perfil. Es en esta zona donde estuvo el gran problema, al atravesar las arenas del Albense (Facies Utrillas), en un tramo de apenas 155 metros. La existencia de estos materiales se detectó en el primer informe del Centro de Estudios Hidrográficos de 1962, planteándose el trazado del túnel con la intención de no encontrarse este material. Así, inicialmente, no estaba contemplado encontrárselo, pero los sondeos realizados en 1970 alertaron que iban a aparecer. La Dirección de Obra lo vio solucionable, con la adopción de precauciones, entre las que estaba el uso de un nuevo escudo y la reducción del tamaño de la perforación entre los pozos 2 y 3.

Pero los problemas y retrasos se sucedieron, empezando por la llegada del nuevo escudo que retrasó el inicio de la perforación del tramo al 14 de abril de 1972. Al alcanzar a las arenas albenses, el frente de avance se ralentizó, se paralizó y quedó anegado ─junto a 2800 metros de túnel─ por avalanchas de barro consecuencia de la licuefacción de las arenas arcillosas con una carga de 200 metros de agua. En el intento de llegar desde el otro lado (pozo 3) se tropezaron con una columna de agua que paró el avance, obligando a tareas de consolidación e inyecciones. Se decide atacar desde este frente (pozo 3) con otro escudo y con un revestimiento de dovelas de fundición, que llegan a la obra en primavera de 1976. Se avanza sin grandes contratiempos, situándose el 2 de noviembre de 1976 a 5,50 metros del primer escudo enterrado. En ese momento aumentan las filtraciones de agua y barro, desmoronándose el frente de excavación y anegando 700 metros de túnel. 

La situación a finales de 1976 era delicada, con dos costosos escudos de perforación enterrados, sin expectativas claras. Con retraso y sobrecoste en las obras. Con una situación política que había cambiado y una grave crisis económica. En estas condicio­nes se creó un plan de acción, en el que se llegó a estudiar la realización de una variante del tramo, que al final no fue necesaria, o incluso la congelación del terreno ─propuesta por expertos de la URSS─. La solución vino del Servicio Geológico de Obras Públicas (avance con doble paraguas protector de inyecciones, inyecciones desde la superficie, drenaje, recuperación del tramo sur y consolidación exterior e interior, con un avance con seguridad extrema), que permitió calar los túneles el 15 de marzo de 1978.

Finalmente, el 31 de marzo de 1979 empiezan a llegar al Segura aguas del Tajo.

Bibliografía

Centro de Estudios Hidrográficos, s.f. Corte geológico del túnel del Talave. [En línea]
Disponible en: ceh-flumen64.cedex.es/Planificacion/images/ComplejoTajoSegura/Corte_geologico_Tunel_de_Talave.JPG
[Último acceso: 30 7 2018].

Menéndez Pidal de Navascués, I., 2006. Interacción de las arenas en Facies Utrillas en las obras de ingeniería civil. Revisión documental y caracterización geológica-geotécnica (Tesis Doctoral). 2006 ed. Madrid: Universidad Politécnica de Madrid. E.T.S. de Ingenieros de Caminos, Canales y Puesrtos. Departamento de Ingeniería y Morfología del Terreno.

Pérez Crespo, A., 2009. Los orígenes y puesta en marcha del Trasvase Tajo-Segura. Una crónica persona. 1ª edición: junio de 2009 ed. Murcia: Fundación Instituto Euromediterráneo del Agua.


[1] Los problemas en la excavación del túnel del Talave se encuentran detalladamente documentados en la tesis Interacción de las arenas en Facies Utrillas en las obras de ingeniería civil. Revisión documental y caracterización geológica-geotécnica (Menéndez Pidal de Navascués, 2006). Gran parte de la descripción de las obras del túnel del Talave y sus problemas en este apartado están sacadas de esta tesis.

[2] Para verla con detalle, en la fuente (Centro de Estudios Hidrográficos, s.f.): ceh-flumen64.cedex.es/Planificacion/images/ComplejoTajoSegura/Corte_geologico_Tunel_de_Talave.JPG

Autor:

Antonio de Lucas Sepúlveda

Doctor por la Universidad de Alcalá e Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos (UPM).
Ver todas las entradas de Antonio de Lucas Sepúlveda
Marcar como favorito enlace permanente.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments