1963. Inauguración de Cenajo y Camarillas

En junio de 1963 se inauguraron con toda pompa los embalses del Cenajo y Camarillas en el Segura, con presencia del Jefe de Estado. En ese contexto, en unos momentos de descanso, se le expuso la concepción del ATS, según se encuentra documentado en el escrito Yo fui testigo de excepción (Llácer Barrachina, 2001), publicado en el boletín La Voz del Colegiado del Colegio de Ingenieros de Caminos Canales y Puertos, que se reproduce a continuación:

YO FUI TESTIGO DE EXCEPCIÓN (Llácer Barrachina, 2001) (publicado en La Voz del Colegiado, del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, en junio de 2001)

Justo Llácer Barrachina

Colegiado nº 601

Se iban a inaugurar oficialmente, el 6 de junio de 1963, las presas de Cenajo (en el límite de las provincias de Murcia y Albacete) y la de Camarillas (en la provincia de Albacete).

La noche anterior, 5 de junio, un deslumbrante acto sonoro (actualmente denominado espectáculo de luz y sonido) titulado “El Río emplazado” y que protagonizaron “El Río”, “La Razón” y “La Huerta” se completó con un castillo de fuegos artificiales en la coronación de la presa de Cenajo, que por azares del destino coincidió con el de las bulliciosas aguas del Segura vertiendo por el aliviadero de superficie acompañada de una espléndida noche de plenilunio.

Fueron los actos previos a la inauguración que atestiguan que Rafael Couchoud Sebastiá, el extraordinario Ingeniero de Caminos promotor y alma de esta presa, era valenciano de pro y al que debo eterna gratitud por los consejos que me dio tanto personal como profesionalmente.

Terminado este festejo tuvo lugar una importante reunión en la casa de la Administración en la que Franco permitió, por primera vez, que se le expusieran las ideas básicas sobre el trasvase del Tajo al Segura.

Frente a una improvisada pizarra y unos trípodes que soportaban blocs de hojas de gran tamaño para exponer gráficamente la conferencia, se sentaban en un sofá Francisco Franco y el Marqués de Suanzes, que era Presidente del INI. Importantes personalidades políticas y técnicas pudieron oír la gran conferencia que sucesivamente expusieron los Ingenieros de Caminos: Florentino Briones, Director General de Obras Hidráulicas; Rafael Couchoud Sebastiá, Subdirector General de Obras Hidráulicas y nuestro compañero del Centro de Estudios Hidrográficos José María Pliego Gutiérrez.

De entre las personalidades presentes recuerdo a Jorge Vigón Suerodíaz, Ministro de Obras Públicas; Gregorio López Bravo, Ministro de Industria; Almirante Nieto Antúnez, Ministro de Marina; José Sirvent, Director General del INI; Miguel Hernández Cruz, Gobernador Civil de Albacete; Antonio Luis Soler Bans; Gobernador Civil de Murcia; Conde de Casa Loja, Jefe de la Casa Civil de Su Excelencia; Rodolfo Urbistondo, de la Dirección General de Obras Hídraúlicas; José Brugarolas Albadalejo, Inspector General del MOP. Por la Confederación Hidrográfica del Segura Luciano de la Calzada, Presidente; Enrique Albacete Ayuso, Director; Emiliano Saizar Irarzabal, Comisario de Aguas; Luis de la Cierva y Gómez-Acebo, Jefe de Sección; Justo Llácer Barrachina, a la sazón Ingeniero encargado de las dos presas a inaugurar; José Saura Maurandi, ayudante en el Cenajo.

Por parte de la empresa constructora Coviles: José Torán Peláez, Presidente, Enrique Carrasco Gadea, Director general y José Rocher Burguera, Ingeniero director de las obras por parte de la contrata.

La exposición fue tan detallada, clara y brillante y los beneficios que proporcionaría tan considerables que Franco ordenó que se iniciaran de inmediato los trabajos y estudios precisos para que el trasvase Tajo-Segura se convirtiera en una realidad, como así ha sido.

Quiero destacar una anécdota. Debían ser sobre las 23 horas cuando desde el fondo del salón se oyó una voz clara y fuerte que dijo: “Excelencia es ya hora de retirarnos”. Ante el lógico susurro que se produjo dijo: “Si quieren exponer más detalles o completar la exposición realizada pidan audiencia en El Pardo y allí la podrán continuar”. Franco giró levemente la cabeza y dijo “Un momento nada más”. Pasado un breve espacio de tiempo se levantó el Jefe del Estado dando por terminada la reunión. Murcia y las vegas del Segura habían, por fin, conseguido el tan anhelado trasvase.

NOTA: Los muchos años transcurridos, y a pesar de la atención prestada al acto, es posible que algunos detalles no sean totalmente acordes con lo sucedido, aunque el conjunto sí que lo es.

Quiero indicar que de todos los asistentes al acto sólo quedamos tres, el que suscribe y los compañeros José María Pliego y José Rocher que han tenido la amabilidad de apoyar este escrito.

El escrito cuenta que a Franco le gustó la idea y “ordenó que se iniciaran de inmediato los trabajos y estudios precisos para que el trasvase Tajo-Segura se convirtiera en una realidad”.

También se hace una referencia a esta presentación del proyecto en la noticia Treinta mil personas aclaman al Jefe de Estado en Albacete (ABC, 1963).

Bibliografía

ABC, 1963. Treinta mil personas aclaman al Jefe de Estado en Albacete. ABC, 6 6, p. 41.
Disponible en: hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1963/06/06/041.html

Llácer Barrachina, J., 2001. Yo fui testigo de excepción. La Voz del Colegiado. Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, 239/JUNIO/2001(239), pp. 11-12.
Disponible en: www.ciccp.es/webantigua/rop/boletin/151/Voz.pdf#page=3

Autor:

Antonio de Lucas Sepúlveda

Doctor por la Universidad de Alcalá e Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos (UPM).
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